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Día Internacional del Cuidado y Apoyo: Importancia y Desafíos

29 de Octubre
Categoría: De la ONU
Manos sosteniendo un corazón brillante rodeado de hojas verdes que simbolizan cuidado y apoyo en México.

El 29 de octubre se conmemora el Día Internacional del Cuidado y Apoyo, una fecha dedicada a reconocer la relevancia del trabajo de cuidado en la sociedad. Este día fue proclamado oficialmente por la Asamblea General de la ONU en 2023 mediante la resolución A/RES/77/317.

El cuidado abarca una amplia gama de actividades, desde el apoyo profesional en salud y educación hasta el trabajo doméstico no remunerado, como la crianza de niños y el cuidado de personas mayores o enfermas. Este trabajo es fundamental para los derechos humanos, la estabilidad social y el bienestar económico.

A pesar de su importancia, el trabajo de cuidado sigue siendo mayormente invisible y recae principalmente en mujeres y niñas, lo que profundiza las desigualdades de género. La ONU impulsa la inversión en sistemas de cuidado inclusivos, la creación de empleos dignos y el acceso a servicios de apoyo para avanzar hacia una sociedad más equitativa.

Fecha y reconocimiento oficial

El Día Internacional del Cuidado y Apoyo se conmemora cada 29 de octubre. Esta fecha fue oficialmente proclamada en 2023 por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución A/RES/77/317. Este reconocimiento formal por parte de la ONU destaca la importancia global del cuidado y el apoyo, estableciendo un marco internacional para visibilizar y valorar estas labores. La proclamación oficial busca promover un mayor compromiso de los Estados y la sociedad en general para reconocer y fortalecer las actividades relacionadas con el cuidado, que son fundamentales para el bienestar social y humano.

Situación en México

En México, la carga del trabajo de cuidado no remunerado recae mayoritariamente sobre las mujeres, quienes realizan el 84% de estas labores. Esta desigualdad se refleja también en el tiempo dedicado semanalmente: las mujeres destinan en promedio 37.7 horas a tareas de cuidado no remunerado, mientras que los hombres dedican 15.1 horas. Para abordar estas cuestiones, México ratificó el 3 de junio de 2013 la Convención 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre trabajadoras y trabajadores domésticos, un instrumento clave para la protección de los derechos laborales en este sector. Además, el país cuenta con un Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en el ámbito del cuidado, que busca promover la equidad de género y mejorar las condiciones en esta área. Estas medidas reflejan un compromiso institucional para reconocer y equilibrar las responsabilidades de cuidado, así como para avanzar hacia una distribución más justa de estas tareas en la sociedad mexicana.

Significado y objetivos del Día Internacional

El Día Internacional del Cuidado y Apoyo tiene como propósito principal destacar la importancia del trabajo relacionado con el cuidado de otras personas. Esta conmemoración busca recordar que la atención y el apoyo hacia los demás son una responsabilidad compartida por toda la sociedad. Reconocer y valorar a quienes se dedican a cuidar fortalece a la comunidad, promoviendo valores como la solidaridad, la empatía y la humanidad. Además, este día invita a cada individuo a contribuir activamente, ya sea ayudando a familiares, apoyando a colegas, voluntarios, profesionales de la salud o educadores. De esta manera, se fomenta una cultura de cuidado inclusiva y colectiva, donde el bienestar de todos depende del compromiso y la colaboración mutua.

Problemas y desafíos en el ámbito del cuidado

El cuidado y el apoyo constituyen la base de los derechos humanos, la estabilidad social y el bienestar económico. Sin embargo, en la actualidad, el trabajo de cuidado sigue siendo subestimado y en gran medida invisible. Esta labor recae principalmente sobre mujeres y niñas, lo que profundiza las desigualdades existentes. Esta distribución desigual del trabajo de cuidado limita las oportunidades de las mujeres y niñas para acceder a la educación, desarrollar una carrera profesional y disfrutar de tiempo de descanso. Según datos de la ONU, las mujeres realizan el 76.2% del trabajo no remunerado de cuidado y dedican 3.2 veces más tiempo a estas tareas que los hombres. Además, en muchos países existe una carencia significativa de servicios sociales y médicos accesibles, lo que convierte el cuidado en una responsabilidad personal más que en un asunto público. Esta situación plantea importantes retos para lograr un reconocimiento justo y equitativo del trabajo de cuidado, así como para garantizar que este no perpetúe las desigualdades de género ni limite el desarrollo integral de quienes lo realizan.

Amplio espectro del cuidado y enfoque inclusivo

El concepto de “cuidado” o “atención” abarca un amplio espectro de acciones que van más allá de la simple asistencia. Este espectro incluye tanto el apoyo profesional en ámbitos como la salud y la educación, como también el trabajo doméstico no remunerado, que comprende la crianza de los hijos y el cuidado de familiares mayores o enfermos. Reconocer esta diversidad de tareas es fundamental para entender la complejidad y la importancia del cuidado en la sociedad.

Además, es esencial promover un enfoque inclusivo en el ámbito del cuidado. Este enfoque debe garantizar que ninguna persona quede excluida de recibir ayuda debido a su género, edad, estado de salud o condición social. La inclusión en el cuidado implica que todas las personas, independientemente de sus características personales o sociales, tengan acceso a los apoyos necesarios para su bienestar.

Fomentar este enfoque inclusivo no solo contribuye a una distribución más equitativa de las responsabilidades y recursos, sino que también fortalece el tejido social al asegurar que el cuidado sea una práctica accesible y justa para todos. En este sentido, el cuidado se convierte en un derecho y una responsabilidad compartida, que requiere reconocimiento y apoyo en todas sus formas.

Iniciativas globales y llamados de la ONU

La proclamación del Día Internacional del Cuidado y Apoyo está estrechamente vinculada con la iniciativa global de la ONU denominada «Generación Igualdad», que se enfoca en los derechos de las mujeres. Dentro de esta iniciativa, la distribución equitativa del trabajo doméstico no remunerado y el cuidado de los niños entre hombres y mujeres ha sido reconocida como una de las prioridades para el desarrollo sostenible. En este contexto, la ONU hace un llamado a los Estados y a la sociedad en general para que inviertan en sistemas de cuidado y apoyo que respondan a estas necesidades. Además, se enfatiza la importancia de crear empleos en el sector del cuidado, garantizando condiciones laborales dignas y una remuneración justa para quienes trabajan en esta área. Otro aspecto fundamental señalado por la ONU es la ampliación del acceso a servicios como guarderías, centros de cuidado y programas de apoyo para personas mayores, con el fin de fortalecer la infraestructura social y promover una atención inclusiva y de calidad. Estas iniciativas reflejan un compromiso global para reconocer y valorar el trabajo de cuidado, así como para avanzar hacia sociedades más equitativas y sostenibles.

Ejemplos de iniciativas nacionales

Diversos países han implementado iniciativas nacionales para fortalecer los sistemas de cuidado y apoyo, reconociendo la importancia de estas labores en la sociedad. En Uruguay, por ejemplo, existe un sistema de cuidado que brinda apoyo tanto a las familias como a las personas mayores, facilitando así la atención y el bienestar de estos grupos vulnerables. Esta estructura busca aliviar la carga que recae sobre los cuidadores y garantizar una atención adecuada y sostenida.

Por otro lado, en varios países asiáticos se están desarrollando campañas orientadas a reconocer el trabajo doméstico no remunerado como una contribución económica significativa. Estas iniciativas buscan visibilizar y valorar el esfuerzo que implica el cuidado en el hogar, que tradicionalmente ha sido ignorado o subestimado en términos económicos y sociales. Al destacar la relevancia de este trabajo, se promueve un cambio cultural que puede conducir a políticas públicas más inclusivas y justas.

Estas experiencias nacionales reflejan un compromiso creciente por integrar el cuidado y el apoyo en las agendas sociales y económicas, reconociendo su papel fundamental en el bienestar colectivo y en la cohesión social.

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